El tímido y casi ciego delfín de aleta blanca o 'baiji' podría tener el dudoso honor de ser el primer cetáceo que desaparece a causa de las actividades humanas. Sólo vive en el río Yangtzé, en China, y en los años 80 quedaban unos 400 ejemplares.
Este año, algunos habitantes de la zona dicen haber avistado 13 delfines, pero la expedición que este otoño recorrió el río de arriba a abajo buscando ejemplares no encontró ninguno.
El fin de la especie se ha atribuido a la sobrepesca, a la construcción de represas, a la degradación ambiental y a las colisiones de embarcaciones con estos animales